BioCircular vende fibra de cáñamo procesada en formato B2B a fabricantes textiles y de mobiliario, y comercializa la cañamiza como subproducto a empresas de cama animal y construcción con cáñamo. La economía central se basa en la sustitución de importaciones: España importa hoy prácticamente toda su fibra de cáñamo, y nosotros la suministramos localmente por debajo del coste de importación capturando margen en cada etapa de refinamiento. La materia prima está asegurada mediante contratos con agricultores, eliminando el riesgo de suministro. A plena capacidad, la planta procesa unas 17.000 toneladas al año, con un objetivo de margen EBITDA del 40%. Se proyecta alcanzar 19 millones de euros de facturación anual en 2031. El modelo escala añadiendo líneas de procesamiento a medida que crece la demanda contratada, sin necesidad de reconstruir las relaciones comerciales ya existentes.