Mediante el uso de secuenciación de ADN de última generación (NGS) e Inteligencia Artificial (IA), podemos detectar 1 célula tumoral entre un millón de células sanas a partir de una simple muestra de sangre, convirtiendo señales invisibles en respuestas claras y tempranas.
Tecnología basada en secuenciación de ADN (NGS) y aplicación de IA a partir de muestras de sangre para monitorizar enfermedad mínima residual (MRD) en pacientes oncológicos tras el tratamiento, detectando recaída antes que técnicas convencionales. Aporta decisiones más tempranas, menos invasión, mejor calidad de vida y eficiencia de costes en el sistema sanitario.