CDTI y Enisa exponen sus herramientas de financiación pública no dilutiva para startups y pymes innovadoras.
En el marco de una mesa redonda moderada por Chema Pina (Aptki), Pilar González Gotor (CDTI) e Ignacio Liñán (Enisa) han analizado cómo las empresas pueden dotarse de recursos adicionales para ejecutar sus proyectos evitando una dilución excesiva. La clave reside en establecer una estrategia de financiación donde los instrumentos públicos complementen a la inversión privada.
Préstamos sin equity
Ignacio Liñán destacó que el instrumento principal de Enisa es el préstamo participativo, una herramienta situada entre el crédito bancario tradicional y el capital riesgo. A diferencia de los bancos, Enisa no solicita avales ni garantías personales, y a diferencia del capital riesgo, no toma participación en el capital (equity) de la empresa. Su objetivo es financiar la innovación en un sentido amplio —producto, servicio o concepto— y el crecimiento del proyecto en fases donde otros agentes no suelen intervenir. Para acceder a estos fondos, que oscilan entre 25.000 y 1,5 millones de euros, es requisito ser pyme, tener domicilio en España y demostrar cofinanciación, compartiendo el riesgo con los socios o inversores.
Tecnología y Neotec
Por su parte, Pilar González explicó que la actividad del CDTI se centra en apoyar a empresas con base tecnológica. Cuentan con un abanico de 32 instrumentos, entre los que destaca Neotec, una convocatoria de subvenciones para planes de negocio de empresas de entre seis meses y tres años de vida. Además, el CDTI ofrece programas para la internacionalización (Eurostars) e incluso entrada en capital a través de su filial Innvierte cuando la empresa necesita industrializarse. Para el CDTI, la tecnología es el factor que «enamora», pero debe ir acompañada de un equipo con capacidad para llevar ese desarrollo al mercado de forma rentable.
Planificación y equipo
Ambos expertos coincidieron en que el error más común es la falta de una estrategia clara. No se trata solo de financiar tecnología, sino de tener un modelo de negocio maduro y estructurado. Ignacio Liñán hizo especial hincapié en la importancia del compromiso del equipo emprendedor y en la necesidad de presentar un plan financiero sólido, ya que es el punto donde más suelen fallar las startups. Finalmente, se subrayó que estas ayudas son compatibles y complementarias, siempre que se mantenga la trazabilidad del gasto y se demuestre la capacidad técnica y de gestión para revertir la inversión en impacto social y crecimiento económico.



