Mitos, razones y retos internacionales de la inversión en salud

Panel de inversión en salud. (Elena Balboa)
Panel de inversión en salud. (Elena Balboa)

Cuatro expertos analizan los condicionantes que convierten a un proyecto en un caso de éxito

Detrás cada proyecto de salud hay años de investigación, incertidumbre, talento, muchísimo esfuerzo y personas que creen que la innovación puede cambiar vidas. Detrás de cada inversor tampoco hay unicamente capital, hay experiencia, criterio, confianza, análisis del riesgo y una decisión muy difícil de tomar: en qué proyectos hay que apostar y porqué. Partiendo de esta reflexión, Marga de la Fuente, directora de Patentbox Internacional, introdujo el complejo tema de la inversión en salud, que desarrollaron Tomás Pérez Moreno, CEO de Noso Capital, Rosario Cospedal, fundadora de Bionido Capital, Orfeo Balboa, inversor de First Drop, y Samantha López, de CRB Health Tech. El objetivo era entender como piensa un inversor especializado en salud, desmontar algunos mitos y descubrir que convierte un proyecto en una inversión de éxito.

El turno de intervenciones quedaba inaugurado con Tomás Pérez para explicar la motivación de un inversor para apostar por ciencia y salud. En primera instancia, explicó que hay que valorar una demanda en el mercado y la posibilidad de proteger la propiedad intelectual. A partir de ahí, es esencial también que el equipo «esté balanceado». Rosario Cospedal justificó la innovación sanitaria frente a otros sectores aparentemente más rentables. «Es una inversión que no tiene ciclos y parte de un propósito. Atrae talento y crea valor dentro de la sociedad». En el caso de Orfeo Balboa, el sector «reúne los requisitos que nosotros buscamos como fondo a nivel de inversión», con una tecnología y un mercado enormes. Uno de los mitos, para Samantha López, es lo robusta que sea la tecnología y el impacto que puede tener la solución en el paciente, pero «hay que ver quien puede pagar por ella y si realmente aporta un incremento de valor significativa frente a las soluciones en el mercado».

Otra cuestión a debate por parte de los ponentes fue la preparación de las startups españolas para asumir el reto del salto internacional y que su proyecto sea escalable a muchos países. Partiendo de que España es un productor de ciencia, para Tomás Pérez existe preparación, pero falta capital y que el ecosistema empiece a balancearse y tener más inversores. Rosario Cospedal quiso ir más allá al precisar que todas las empresas tienen la teoría de la internacionalización pero a algunas les falta el componente de desarrollo del negocio. Por eso «hay que tener equipos interdisciplinares». Importante igualmente la aportación de Orfeo Balboa cuando destacó la importancia del capital público en el sector de la salud, donde la incertidumbre y la paciencia son mayores, para abogar posteriormente por la cercanía de la gran empresa. Como cierre, Samantha López defendió que «tenemos muy buena ciencia, pero debemos aprender a transferirla».

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