Democratización y profesionalización: el nuevo paradigma de la inversión en startups

Andrés Ubierna (Innvierte), Nacho Alonso (BanClub) y Fran Cortés (Nazarí Ventures)
Andrés Ubierna (Innvierte), Nacho Alonso (BanClub) y Fran Cortés (Nazarí Ventures)

Andrés Ubierna (Innvierte), Nacho Alonso (BanClub) y Fran Cortés (Nazarí Ventures) analizan las claves para atraer capital privado y fortalecer los ecosistemas regionales

La reciente jornada dedicada a la inversión tecnológica destacó la evolución del ecosistema español hacia modelos más colaborativos y profesionales. Andrés Ubierna, responsable en CDTI, inició la sesión detallando el funcionamiento de Innvierte, una iniciativa estratégica que se diferencia de las ayudas tradicionales al operar bajo la modalidad de coinversión pari passu con el sector privado. Según Ubierna, los inversores son «el sol de nuestro universo», ya que su presencia es indispensable para que la administración pueda acompañar proyectos de alto componente tecnológico sin distorsionar el mercado. Actualmente, Innvierte cuenta con más de 160 compañías participadas y ha comprometido cerca de 900 millones de euros, aunque su línea de coinversión directa se encuentra en pausa operativa debido a la alta demanda.

Coinversión pública activa

Ubierna subrayó que el objetivo de la administración es atraer capital privado hacia áreas donde existe un fallo de mercado, como la transferencia de tecnología, que requiere periodos de maduración más largos. Esta visión pública se complementa con la labor de BanClub, representada por Nacho Alonso, quien defendió que «invertir se aprende» y que el acceso a este activo no debe limitarse a grandes patrimonios. La clave, según Alonso, es la profesionalización para equilibrar la balanza entre emprendedores e inversores.

Inversión colectiva profesional

Para mitigar el altísimo riesgo de las startups, BanClub promueve la inversión acompañada y diversificada. Frente al fracaso estadístico del inversor individual que apuesta por pocos proyectos, el modelo de club permite acceder a carteras de unas 30 compañías. Fran Cortés, representando a Nazarí Ventures —club de inversión y Venture Builder granadino—, ilustró cómo empresarios locales pueden convertirse en inversores con tickets de 10.000 euros anuales. Este formato facilita que el inversor no solo aporte capital, sino que participe mensualmente en comités donde aprende directamente de los emprendedores.

Impacto regional real

Más allá de la rentabilidad, que se presupone como objetivo final, los ponentes destacaron el valor del aprendizaje y el networking. Cortés enfatizó que formar parte de un club permite a los empresarios tradicionales estar en la «ventana de la innovación». Además, Alonso señaló que estos clubes son esenciales para retener el talento local, evitando que las startups de regiones como Andalucía tengan que desplazarse a Madrid o Barcelona para encontrar financiación privada. La mesa concluyó con una reflexión sobre la necesidad de mejorar la fiscalidad para la inversión colectiva, asegurando que el éxito de estas redes retroalimente continuamente el ecosistema.

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